jueves, 6 de septiembre de 2012

El hombre de los prados y las historias inconclusas

Por: Ignacia Velasco

 Todos los días Juan de Dios Campos circula por el Parque Forestal, dedicando horas al cuidado y mantención de sus parques. Residentes del sector lo describen como un hombre escurridizo y amistoso a primera vista, pero advierten que nunca se puede saber si las historias que cuenta acerca de su pasado son verdaderas porque les cuesta mucho creer que una persona haya cambiado una carrera política y una vida lujosa para trabajar cuidando jardines.

 De estatura baja, moreno, y con aspecto inocente, Juan de Dios Campos recorre el barrio en su uniforme fosforescente. Su apariencia es común, como la de un simple trabajador algo anciano, pero que se ve en buenas condiciones de salud. Una vez que se entabla una conversación con él es muy fácil darse cuenta de que este hombre está lejos de ser un hombre común y corriente.

 Es poco lo que se sabe de sus orígenes. Algunos dicen que tiene familia pero que lo abandonó, otros dicen que los parientes de los que suele hablar son inventados. “Campos siempre conversa de su familia, el problema es que uno no sabe si creerle o no. Se supone que tiene una hija y vive solo con ella, pero a veces esa hija se convierte en un hijo”, comentó el vecino Matías Miranda.

 A sus 58 años, el “Campito” se dedica todos los días a regar el prado del Parque Forestal y es aquí donde se pueden escuchar sus historias. Historias que hablan acerca de un pasado con una exitosa carrera política y una buena situación económica. Campos presume haber sido durante muchos años alcalde de Plaza Brasil, comuna que no existe. Algunos denuncian que en ciertas ocasiones se le ha visto un poco agresivo, situación que se da cuando se han atrevido a decirle que no le creen.

 "No es malo el compadre aunque a veces desaparece unas semanas hace bien su pega, le gusta cuidar el pasto. A nosotros también nos cuenta tonteras pero debe ser porque está viejito. Igual a nadie le gusta contradecirlo porque se sabe que se pone medio violento y grita como loco" explicó un trabajador del sector.

 Los vecinos de la zona especulan que este hombre de 58 años quizás sufra de esquizofrenia. No son pocos los que han presenciado momentos en los que Juan de Dios Campos pareciera perder la razón y desesperado ante la idea de que las personas piensen que miente, comienza a gritar a los cuatro vientos que antes vivía en la comuna de Vitacura y que todos lo respetaban como alcalde de Plaza Brasil. Pero según cuentan los residentes del sector, cuando se le pregunta porque ya no continua teniendo la misma situación de antes, simplemente se queda mirándolos, explica que se encuentra con mucho trabajo y se aleja rápidamente del lugar.

 A pesar de que sin dudas posee alguna enfermedad el jardinero hace día a día de manera responsable su trabajo, lo que da cuenta de que si bien puede tener ciertos problemas mentales, aún tiene capacidad de actuar con lucidez. "Ese caballero es una buena persona por mucho que le bajen sus ataques. Cuenta cuentos medios raros pero el hombre puede llegar a ser muy persuasivo. Hay cosas en las que yo le creo. No sé si alguna vez tuvo la oportunidad de ser alcalde… Yo creo que sí tuvo un trabajo importante y se le quedó el disco pegado en eso", opinó el residente Julio Angulo Rivera.

 Por sus gritos hay gente que le conoce como el alcalde. Pese a tener un empleo estable, Campos suele desaparecer por períodos. En un principio se le ve llegar como un hombre bastante normal, pero siempre se encuentra buscando a alguna persona para conversar y parece impaciente porque la gente escuche historias sobre el pasado que presume tener.

 “Una vez con mi familia íbamos manejando y el tipo se colocó en la esquina de mi casa como si fuera un estacionador… Nos bajamos del auto empezó a contarnos que en su casa de Vitacura hacia fiestas a donde iba gente muy famosa. Mi mamá le dijo que no le creía y el loco se puso a gritar muy fuerte. No sé si todos en el barrio lo conocen, pero una vez que te identifique te va a meter conversa siempre. Yo creo que es medio trastornado con la vida”, opinó Miranda.

 Juan de Dios Campos es un personaje conocido para los habitantes del barrio Parque Forestal. Sus historias entretienen, pero su impaciencia cuando la gente no le cree o no lo escucha con atención hace evidente que posee trastornos mentales. A pesar de todo nadie lo considera malo e incluso le guardan cariño. Su futuro es incierto por vivir de un recuerdo que no parece real, lo único seguro es que aunque a veces desaparezca por un tiempo, siempre volverá a los prados del lugar donde se ha ganado el apodo de "El alcalde".

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