Por: Ignacia Velasco
Con una extensión de 171.910 metros cuadrados y aproximadamente 6.477 árboles plantados, este sector de Santiago posibilita el acceso a tres de las cinco líneas de trenes subterráneos que permiten estar en contacto con diversos sectores de la capital.
En pleno centro de Santiago el Parque Forestal destaca como un barrio en que su arquitectura combina distintas funciones. El movimiento producido de día por el paso apresurado de los trabajadores se transforma de noche en una fiesta bohemia para los capitalinos. La alta difusión de la cultura en sus espacios hace que los fines de semana se convierta en un centro turístico, y sus amplias áreas verdes hacen que muchos le llamen "el pulmón de Santiago".
"En sí el barrio tiene varias cosas buenas, estéticamente es muy bonito. Lo que más nos gusta a los de por aquí son las áreas verdes, los cafés y museos", comentó el estudiante de Ingeniería Civil en Geografía, Jesús Plaza.
El lugar más frecuentado dentro del barrio es el museo de Bellas Artes que tiene 130
años de antigüedad y ha expuesto destacadas obras de arte nacionales y extranjeras. El entrevistado agrega que "el museo tiene muchos eventos en los cuales puede participar la mayor parte de la comunidad", agregó el estudiante.
Otras de las zonas que frecuentan sus habitantes son Parque Forestal, y el cerro Santa Lucia. En el parque, sus visitantes también pueden participar de actividades culturales y observar actos callejeros. Estos ambientes naturales hacen que al sector también se le llame “el patio de Santiago”.
Plaza comenta que los bares y cafés del lugar no pasan desapercibos ya que son abundantes y de buena calidad. Entre las cafeterías del sector sobresalen "El Emporio de la Rosa y "El submarino", mientras que en los bares los más conocidos son el "The Clinic" y "El Diablito".
Por otra parte las tiendas tampoco se quedan atrás, según explica la ama de casa Orfa Meezs. Ella recomienda la calle "José Miguel de la Barra" como el lugar ideal para ubicar esas tiendas, donde destaca la tienda "Zapato rojo", una tienda de objetos misceláneos dirigida por un artista de la zona.
Como residente la dueña de casa considera que a pesar de que en todos los barrios hay porcentajes de delincuencia Parque Forestal es un lugar bastante seguro. "Está la paz ciudadana que anda toda la noche haciendo guardias, también contamos con una comisaría cerca", detalló.
"Hay mucho movimiento por las oficinas que hay en el sector, por ejemplo está el diario "The Clínic" y la Cámara de Comercio, lo que hace que circule mucha gente que es la que después va a las tiendas y pubs del sector" concluyó Meezs.
Gracias a la gama de museos y actividades recreativas del sector se considera al Parque Forestal como un barrio lleno de cultura e intelectuales, situación que "debería repetirse en más puntos de la capital", opinó el vendedor de caleidoscopios, Pedro Molina.
El vendedor consideró que un lugar emblemático del barrio es la estación "Bellas Artes" de la línea 5 del metro. A juicio de Molina este es un lugar de encuentro para muchas personas, tanto jóvenes como adultos, donde resalta que "cada persona es a su manera", lo que hace del barrio un lugar muy especial.
"Si yo tuviera la platita como para vivir en este sector no lo pensaría dos veces. Vivir cerca del Parque Forestal es como combinar la ciudad con algo más natural, uno acá se siente más feliz, porque se ve que la calidad de vida es muy buena", concluyó el vendedor ambulante.
El Parque Forestal es un barrio que gracias a su diversidad se perfila hace tiempo como uno de los sectores más destacados de Santiago. La zona no solo se define por sus áreas de dispersión y por una arquitectura interesante, sino que también constituye un lugar de encuentro, el cual combina el movimiento de la ciudad con la calma de la naturaleza.
Lugar de intelectuales y personajes destacados
Ya que Parque Forestal se caracteriza por entregar una mejor calidad de vida, se pueden encontrar que personajes destacados que poseen residencias en el sector. "En los cafés , las librerías y los museos siempre andan paseando personas de la tele como periodistas, actores y muchos pintores", explicó el vendedor.
"Todos sabemos que muchos famosos viven aquí, está por ejemplo Sergio Lagos, Felipe Bianchi se supone que vive aquí como hace 15 años, también yo he visto a Constanza Santa María y a Armando Uribe, que es un poeta re-conocido", añadió Molina
La alta cantidad de eventos y espacios culturales que posee el barrio hace que se destaque como un lugar de reunión para intelectuales y personas que sobresalen en el ámbito nacional.
"Por lo bueno que es el barrio hay muchos famosos que en vez de irse a sectores altos como la Dehesa prefieren quedarse aquí, yo creo que es porque así no pierden su esencia de artistas", concluyo el vendedor de caleidoscopios.
Registro de las noticias desarrolladas para la clase de taller de reporteo dictada en la universidad Diego Portales.
viernes, 24 de agosto de 2012
martes, 21 de agosto de 2012
Liceo Carmela Carvajal retorna a la tranquilidad tras toma realizada por alumnas el día viernes
Por: Ignacia Velasco
El establecimiento ocupado el viernes luego de una votación realizada por sus alumnas retornó este lunes a la calma. Continuaron las clases para las personas que no estaban interesadas en continuar en paro y el liceo continúa siendo resguardado por precaución por Carabineros.
Apoderados manifestaron su descontento respecto a la toma y consideran positiva la iniciativa del colegio por continuar haciendo clases.
Solo un día duró tomado el Liceo Carmela Carvajal, el sábado según testigos las alumnas que decidieron participar de la toma fueron desalojadas pacíficamente por las autoridades policiales. "No hubo resistencia",comentó Astrid Navarrete, trabajadora del local ubicado frente al liceo.
Por su parte las autoridades policiales que aún se encuentran vigilando los alrededores del recinto declararon que no han habido reintentos de parte de las alumnas de tomarse nuevamente el liceo, por lo que el ambiente en general está muy tranquilo.
El colegio decidió abrir el Carmela Carvajal para aquellas alumnas que decidieron no ser parte de la protesta por las demandas del movimiento estudiantil. Alumnas que asistieron a clases durante el día estiman que aproximadamente el 30% de ellas asistió a clases.
"Las primeras clases, las últimas 4 horas tuvimos clases más normales. Las primeras horas solamente estuvieron las profesoras y hablaron un poco frente al curso", comentó la alumna del establecimiento, Isabel Reyes.
A pesar de que fueron pocas las estudiantes que llegaron para tener clases en el establecimiento, la alumna explicó que por el momento la asistencia corre de manera normal, por lo que si el resto continua faltando a clases éstas se verán obligadas a repetir el año.
Los apoderados se mostraron conformes por la decisión del directorio de continuar las clases para quienes así lo deseen, algunos de ellos se pararon con carteles frente al colegio para protestar en contra de la toma.
"Todas estas niñas que están viniendo son las que eligieron quedarse en este colegio" declaró el apoderado del colegio, Pedro Rochet.
Rochet también comentó que considera que en comparación con el año pasado se destaca la participación de apoderados que están en contra de la toma. Explica que este año se dio la instancia de establecer un dialogo, lo que a su juicio permitirá mejorar el futuro del colegio.
El establecimiento ocupado el viernes luego de una votación realizada por sus alumnas retornó este lunes a la calma. Continuaron las clases para las personas que no estaban interesadas en continuar en paro y el liceo continúa siendo resguardado por precaución por Carabineros.
Apoderados manifestaron su descontento respecto a la toma y consideran positiva la iniciativa del colegio por continuar haciendo clases.
Solo un día duró tomado el Liceo Carmela Carvajal, el sábado según testigos las alumnas que decidieron participar de la toma fueron desalojadas pacíficamente por las autoridades policiales. "No hubo resistencia",comentó Astrid Navarrete, trabajadora del local ubicado frente al liceo.
Por su parte las autoridades policiales que aún se encuentran vigilando los alrededores del recinto declararon que no han habido reintentos de parte de las alumnas de tomarse nuevamente el liceo, por lo que el ambiente en general está muy tranquilo.
El colegio decidió abrir el Carmela Carvajal para aquellas alumnas que decidieron no ser parte de la protesta por las demandas del movimiento estudiantil. Alumnas que asistieron a clases durante el día estiman que aproximadamente el 30% de ellas asistió a clases.
"Las primeras clases, las últimas 4 horas tuvimos clases más normales. Las primeras horas solamente estuvieron las profesoras y hablaron un poco frente al curso", comentó la alumna del establecimiento, Isabel Reyes.
A pesar de que fueron pocas las estudiantes que llegaron para tener clases en el establecimiento, la alumna explicó que por el momento la asistencia corre de manera normal, por lo que si el resto continua faltando a clases éstas se verán obligadas a repetir el año.
Los apoderados se mostraron conformes por la decisión del directorio de continuar las clases para quienes así lo deseen, algunos de ellos se pararon con carteles frente al colegio para protestar en contra de la toma.
"Todas estas niñas que están viniendo son las que eligieron quedarse en este colegio" declaró el apoderado del colegio, Pedro Rochet.
Rochet también comentó que considera que en comparación con el año pasado se destaca la participación de apoderados que están en contra de la toma. Explica que este año se dio la instancia de establecer un dialogo, lo que a su juicio permitirá mejorar el futuro del colegio.
lunes, 6 de agosto de 2012
Chile: ¿La alegría ya viene?
Por: Ignacia Velasco
Dirección: Pablo Larraín Reparto: Gael Garcia Bernal, Alfredo Castro, Luis Gnecco, Antonia Zeggers, Marcial Tagle, Nestor Cantillana, Jaime Vadell, Sergio Hernández Guión: Pedro Peirano País: Chile
“Vamos a decir que no”, un slogan que representa un bando de una de las elecciones más significativas de la historia moderna de Chile, y también, resume en amplios aspectos el motor de la película dirigida por el cineasta Pablo Larraín. Este filme cuenta la historia de un publicista que retorna del exilio y se encarga de la campaña publicitaria de la franja del No para el plebiscito de 1988, con el cual el general Augusto Pinochet fue finalmente derrocado del poder.
Aclamada y premiada con el premio de la Quincena de Realizadores en el Festival de Cannes NO hizo su estreno hace unos días en Chile. La recepción por parte del público ha sido lo que se esperaba porque el filme posee una temática que hasta el día de hoy es altamente discutida por nuestra sociedad, por lo que es natural que hasta el momento las entradas para la función se agoten a menos que compres con anticipación.
Si bien a primera vista, da la impresión de que el filme solo se encarga de capturar la historia de una sola franja del plebiscito, el relato también incluye la visión de la franja del sí. La película se ve dotada de cierto humor negro, el cual intenta retratar lo ridícula que fue la dictadura. Esta ironización bastante sutil pareció retratar bien lo absurda que pudo llegar a la derecha para intentar mantenerse en le poder.
Aunque la historia de los personajes de la oposición tuvo un desarrollo adecuado, hizo falta que se enfatizara más en la persecución que se le realizaba a la oposición, esto no con interés de criminalizar la dictadura, sino que para justificar más el miedo que sentían los opositores por exponer en televisión abierta, temáticas que habían sido censuradas por mucho tiempo, lo que los llevaba directamente a exponer a sus familias.
En términos de actuación, además de la participación del actor mexicano Gael García, Alfredo Castro interpretó de manera excelente su rol como Luís Guzmán, jefe del protagonista y director de la campaña del sí. Guzmán posee algo propio del típico chileno, porque su visión de las cosas cambia en cuanto le conviene.
La interpretación de Gael García como protagonista fue una movida muy inteligente del director, porque poner al extranjero le ayudará al filme a abrirse paso por el rubro internacional. Además de esta estrategia comercial, considero que el personaje que interpreta García está pintado para que un extranjero se apodere del rol, ya que esto permite que el rechazo hacía el personaje se vea más auténtico. Si en su lugar hubieran colocado a un chileno, se disminuiría la pugna que había entre los publicistas a la hora de decidir qué propaganda querían para la campaña del No.
Lo más destacable del filme es su adaptación a la época. Grabado con cámaras de esos años, las escenas ficticias se acoplan a la perfección con los videos de archivos. Esto provoca en el público la sensación de estar viendo un documental real todo el tiempo, y a pesar de que algunas imágenes puedan verse “sucias”, es el recurso que hace que la película sea distinta a las otra.
No, es una película que causa interés en todos porque pareciera que Chile aún se encuentra viviendo conflictos con la época. El debate se enciende cuando cuestionamos si se cometieron violaciones a los derechos humanos y si desapareció gente. Quizás sea desagradable para algunas persona verla, pero la invitación está abierta. Después de todo ¿Si para usted es solo un film de ficción, qué tanto desagrado le puede causar?
Dirección: Pablo Larraín Reparto: Gael Garcia Bernal, Alfredo Castro, Luis Gnecco, Antonia Zeggers, Marcial Tagle, Nestor Cantillana, Jaime Vadell, Sergio Hernández Guión: Pedro Peirano País: Chile
“Vamos a decir que no”, un slogan que representa un bando de una de las elecciones más significativas de la historia moderna de Chile, y también, resume en amplios aspectos el motor de la película dirigida por el cineasta Pablo Larraín. Este filme cuenta la historia de un publicista que retorna del exilio y se encarga de la campaña publicitaria de la franja del No para el plebiscito de 1988, con el cual el general Augusto Pinochet fue finalmente derrocado del poder.
Aclamada y premiada con el premio de la Quincena de Realizadores en el Festival de Cannes NO hizo su estreno hace unos días en Chile. La recepción por parte del público ha sido lo que se esperaba porque el filme posee una temática que hasta el día de hoy es altamente discutida por nuestra sociedad, por lo que es natural que hasta el momento las entradas para la función se agoten a menos que compres con anticipación.
Si bien a primera vista, da la impresión de que el filme solo se encarga de capturar la historia de una sola franja del plebiscito, el relato también incluye la visión de la franja del sí. La película se ve dotada de cierto humor negro, el cual intenta retratar lo ridícula que fue la dictadura. Esta ironización bastante sutil pareció retratar bien lo absurda que pudo llegar a la derecha para intentar mantenerse en le poder.
Aunque la historia de los personajes de la oposición tuvo un desarrollo adecuado, hizo falta que se enfatizara más en la persecución que se le realizaba a la oposición, esto no con interés de criminalizar la dictadura, sino que para justificar más el miedo que sentían los opositores por exponer en televisión abierta, temáticas que habían sido censuradas por mucho tiempo, lo que los llevaba directamente a exponer a sus familias.
En términos de actuación, además de la participación del actor mexicano Gael García, Alfredo Castro interpretó de manera excelente su rol como Luís Guzmán, jefe del protagonista y director de la campaña del sí. Guzmán posee algo propio del típico chileno, porque su visión de las cosas cambia en cuanto le conviene.
La interpretación de Gael García como protagonista fue una movida muy inteligente del director, porque poner al extranjero le ayudará al filme a abrirse paso por el rubro internacional. Además de esta estrategia comercial, considero que el personaje que interpreta García está pintado para que un extranjero se apodere del rol, ya que esto permite que el rechazo hacía el personaje se vea más auténtico. Si en su lugar hubieran colocado a un chileno, se disminuiría la pugna que había entre los publicistas a la hora de decidir qué propaganda querían para la campaña del No.
Lo más destacable del filme es su adaptación a la época. Grabado con cámaras de esos años, las escenas ficticias se acoplan a la perfección con los videos de archivos. Esto provoca en el público la sensación de estar viendo un documental real todo el tiempo, y a pesar de que algunas imágenes puedan verse “sucias”, es el recurso que hace que la película sea distinta a las otra.
No, es una película que causa interés en todos porque pareciera que Chile aún se encuentra viviendo conflictos con la época. El debate se enciende cuando cuestionamos si se cometieron violaciones a los derechos humanos y si desapareció gente. Quizás sea desagradable para algunas persona verla, pero la invitación está abierta. Después de todo ¿Si para usted es solo un film de ficción, qué tanto desagrado le puede causar?
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